Educación Humanista
Hoy en dÃa atravesamos una vida llena de adelantos tecnológicos, adelantos que solo lo son para nosotros los adultos, sin embargo para nuestros hijos es una forma de vida en la cual nacieron, por eso es de suma importancia para todos los padres de familia, encontrar la mejor opción de educación para nuestros hijos cuando se encuentran en la escuela, una opción de escuela en la que sientas esa tranquilidad de saber que tu hijo se encuentra aprendiendo al mismo tiempo que se esta enriqueciendo en el área humana.
Una educación humanista esta centrada en la persona, para hacer de ella un ser integral, con valores y principios claramente definidos, de tal manera que su accionar histórico en la sociedad, sirva para la grandeza del colectivo en el cual se desenvuelve. BolÃvar lo definió en ser grande y ser útil, este tipo de educación aspira a poner los medios para esclarecer los grandes interrogantes del género humano, ¿qué sabemos de nosotros mismos?, ¿qué es lo que podemos ser?, ¿cuál es nuestro papel en el universo?, ¿hacia dónde vamos?.

Una educación humanista no sólo cultiva el desarrollo de la razón, potencia, en cambio, capacidades no estrictamente racionales para percibir y transformar la realidad; ayuda a intuirla, a recrearla, gozarla, adivinarla.
Para confirmar lo mencionado tenemos la teorÃas sobre la inteligencia múltiple, la filosofÃa zubiriana que habla de la inteligencia sentiente o de la sensibilidad inteligente y los hallazgos psicológicos sobre la parte derecha del cerebro, como se los platicamos en noticias pasadas.
La psicologÃa humanista pone de relieve la experiencia no verbal y los estados alterados de conciencia como medio de realizar nuestro pleno potencial humano.
Se denomina psicologÃa humanista a una corriente dentro de la psicologÃa, que nace como parte de un movimiento cultura más general surgido en Estados Unidos en la década de los sesenta del siglo XX y que involucra planteamientos en ámbitos como la polÃtica, las artes y el movimiento social denominado Contracultura.
Por esto, uno de los teóricos humanistas más importantes de la época, Abraham Maslow, quien incursionó en el psicoanálisis, denominó a este movimiento La Tercera Fuerza, para mostrar lo que se proponÃa con esta corriente: integrar las formas (aparentemente opuestas) en que se expresaba el quehacer psicológico de la época (conductismo y psicoanálisis).
Dentro de ésta corriente los enfoques teóricos y terapéuticos son tan diversos que no es posible plantear un modelo teórico único. Lo que sà se puede extrapolar de estas diversas teorÃas y enfoques es una serie de principios y énfasis (Kalawski, citado por Bagladi):
- Énfasis en lo único y personal de la naturaleza humana: el ser humano es considerado único e irrepetible. Tenemos la tarea de desarrollar eso único y especial que somos, asÃ, ámbitos como el juego y la creatividad son considerados fundamentales.
- Confianza en la naturaleza y búsqueda de lo natural: el ser humano es de naturaleza intrÃnsecamente buena y con tendencia innata a la autorrealización. La naturaleza, de la que este ser humano forma parte, expresa una sabidurÃa mayor. Por lo tanto, como seres humanos debemos confiar en la forma en que las cosas ocurren, evitando controlarnos o controlar nuestro entorno.
- Concepto de conciencia ampliado: la conciencia que tenemos de nosotros mismos y la forma en que nos identificamos con nuestro yo , es uno de los varios estados y niveles de conciencia a los que podemos llegar, pero no es el único.
- Superación de la escisión mente/cuerpo: la psicologÃa humanista parte desde un reconocimiento del cuerpo como una fuente válida de mensajes acerca de lo que somos, hacemos y sentimos, asà como medio de expresión de nuestras intenciones y pensamientos. Funcionamos como un organismo total, en que mente y cuerpo son distinciones hechas sólo para facilitar la comprensión teórica.
- Reequilibrio entre polaridades y revalorización de lo emocional: la cultura occidental ha tendido a valorar lo racional sobre lo emocional, la acción frente a la contemplación, etc. Esto produce un desequilibrio en nuestro organismo, ya que desconoce aspectos valiosos de nosotros mismos o los subestima, relegándolos al control de otros. El cultivo de lo emocional, lo intuitivo, lo contemplativo, por parte de la psicologÃa humanista, es un intento por restablecer ese equilibrio.
- Valoración de una comunicación que implique el reconocimiento del otro en cuanto tal: dejar de reconocer a los demás como objetos o medios para alcanzar nuestros propósitos personales es uno de los énfasis principales de esta corriente. Esta forma restringida de relacionarse con los demás se transforma en una barrera comunicacional entre los seres humanos, ya que nos concentramos en sólo una parte del otro (la que nos es útil, por ejemplo), y dejamos de verlo como un ser total, impidiendo una comunicación plena.
Fuentes de Información: Wikipedia, Humanismo, Influencia del Humanismo.
Escribir un comentario